| Editorial 2005 Primera publicación de fotografías Acá están, éstas son... Es una suerte que la voluntad de Puck sea tanta y ni que hablar de su paciencia para que estas fotos estén al alcance de todos ustedes. La cuestión es que verlas a todas juntas al scannearlas me llevó a recordar el momento de tomar muchas de ellas y a la realidad de lo que me cuesta hoy por hoy salir con la cámara por ahí y volver con esa emoción que me da tener un rollo sin revelar. Es muy raro recordar el instante de tomar decenas de estas fotos, por el tiempo que ya pasó. Pensaba en la "evolución" entre las fotos de cuando recién compré a VeróNik y las otras, cuando estudiaba en la escuela de 44 y buscaba "LA foto". La cual creo que no encontré todavía. También debo reconocer que a veces esa supuesta evolución ha jugado en contra de mis trips por la ciudad con el equipo a cuestas y el gatillo sin traba. (Confesión: estuve a punto de poner "gatillo fácil" y me dio un escalofrío). La ciudad ha sido el marco preferencial para desarrollar la mayoría de las fotos que se ven. Hay alguna excursión al interior de la provincia, vacaciones y también imágenes de animales y plantas, que responden más al deleite de los colores antes que al placer de una imagen representativa de un momento o un lugar. Al respecto hoy día hay lugares que ya no están como se ven en algunas fotos, ni que hablar de la Catedral en la que no tiene las inmensas torres: esa foto es del mil novecientos (1998) y la saqué yo misma. Mirando un poco cada serie, van a ir dando con lugares y espacios que se repiten. Bancos de plaza, frentes de casas abandonadas, graffitis, casas muy antiguas, perspectivas, y hasta rostros. Con los encuandres y la posición de la cámara pasa lo mismo. Es como repetirse, o ir formando una manera personal de ver y mirar las cosas y quien te dice formar un estilo propio. Van a encontrar la primera foto tomada por mí midiendo la luz, mirando exactamente qué había en el cuadro, habiendo elegido la distancia y posición de la cámara y OHHHH revelada y copiada por mí misma. Allá por el 2000. Cuando entré en un cuarto oscuro y pude ver cómo muy de a poco iba apareciendo la imagen en el papel y era infinito el tiempo que había que esperar para pasarla por el líquido fijador y poder sacarla para verla a la luz. Me doy el gusto mostrar imágenes realmente viejas. Hay algunas de 1998, sacadas al boleo: hay tales errores de exposición que ahora me resultan molestos hasta para disfrutar de alguna vez haber tenido el ojo para encuadrar de esa forma. Para preguntarme si todavía está ahí esperando juntarse con VeróNik y lograr esas imágenes. Algunas pueden catolagarse de refritos. Hay un par para el acertijo: tienen algo escrito y están copiadas al revés entonces se lee al revés también. Hay gatos gordos y flacos. En reposo (o re-pose como quieran). También estelas de peces nadando y hermosos peces mirando la cámara. Hay fotos que tienen marcas que los laboratorios de esta ciudad no toman como tales y entonces las emparchan con lapicera y por eso se siguen notando, y así es que confirman una vez más que aquí no hubo Photoshop! Hay un montón de fotos que faltan. Me guardo todas las fotos familiares, y dejo el espacio abierto para seguir revisando negativos en busca de varias fotos que recuerdo, de las que no tengo copia a mano, pero ya aparecerán. Les debo fotos del duende: es tan escurridizo que no es fácil hacer click sin que salga corriendo. La verdad es que tengo varias de sus casi perfiles, nucas o reflejos en espejos retrovisores pero no es él, es casi él. Solo a veces queda extasiado mirando a Jaoquín y el papá Lucas logra inmortalizar el momento. Recorran las series, comenten, critiquen. Y gracias por andar cerca. Here they are, these are the ones... We're lucky Puck's willingness is so big, and leaving aside his patience, so these pictures are reachable for all of you. Scanning them reminded me of the moment when I took most of them, and how hard it is nowadays to go out there with the camera and come back home with that emotion of having an undeveloped roll of film in your pocket. It's very strange to remember the instant of taking dozens of them, because it happened a long time ago. I was thinking about the "evolution" among the pictures, from the moment I bought Verónik and the others, when I studied at 44 school and was looking for "THE picture" (which I believe I haven't found yet). I must also acknowledge that sometimes this pretended "evolution" has played against my journeys around the city, carrying my equipment and with the shutter button unlocked. (Acknowledgement: I was just about to write "gatillo fácil" (easy trigger, easy shutter; trigger= shutter in Spanish) but it gave me the creeps). The city has been the preferable setting for most of the pictures here. There is an excursion to the interior of the province, there are holidays and also some pictures of animals and plants, which respond more to the pleasure of the colours than to the representative image of a moment or place. By the way, nowadays there are places that don't look like that used to in some pictures, not to mention the Cathedral, which doesn't have its two huge towers: that picture is from the 1900s (1998) and I took it myself. Taking a look at each set, some places and spaces repeat themselves. Park benches, abandoned houses facades, graffiti, ancient houses, perspectives and even people faces. It happens the same with the framing and position of the camera. It's like repeating ourselves, or shaping a personal way to see and look at things and, and who knows, creating our own style. You'll find the first picture taken by me, measuring the light, looking exactly what was in frame, having chosen the distance and position of the camera and OHHH, developed and copied by myself. Back then in 2000. I got into the darkroom and could see how, little by little, the image was appearing on the paper and it was infinite to wait to pass it for the fixer liquid and take it out to see it in the light. I'm delighted to show really old pictures. There are some taken randomly in 1998: there are such framing mistakes that now seem to upset me to the point of joy of having had the eye to frame that way and wondering if it's still waiting to join Verónik and get those images. Some can be labelled as "rehash". There are some with riddles: there's something written on them and are copied backwards, so they are also read backwards . There are fat and thin cats. Reposing (or re posing, as you like). You can also find swimming fish wakes and beautiful fish staring at the camera. There are pictures with marks, which the labs in this city don't take as such, and are patched with a pen and that's why they're still visible, and you can confirmed once more that here there's no Photoshop!. There are many pictures not shown. I keep the family ones for myself, and leave the space to keep browsing through the negatives in the quest for several pictures I remember, which I don't have a printed copy at hand, but they'll turn up. I owe you the troll pictures: he's so slippery that it's no easy to do the clicking without him running away. The truth is that I have some of his almost profiles, napes or reflections on rear mirrors but it's not him, it's almost him. Just sometimes, he ends up exhausted watching Joaquin, and dad Lucas manages to immortalize the moment. Browse through the sets, put up your comments and critiques. And thank you for sticking around.
(Translation by Damian Peron.) | | Editorial Agosto 2006 Digresiones personalísimas sobre la fotografía y la era digital Mostrar las fotos que uno saca no siempre es algo a lo que se accede sin más. A veces la familia, los amigos más cercanos ven nuestras imágenes, pero casi nunca todas las que sacamos. Me refiero al hecho de que el escritor escribe y corrige, lo mismo los pintores, músicos y otros artistas. Porque el fotógrafo se siente un poco artista mirando su obra, que no necesariamente debe ser "de arte". Pero la diferencia es que la fotografía tradicional no permitía el ensayo/error sobre la misma obra, sino que irremediablemente había que volver a empezar; con datos, seguro, pero empezar de nuevo y si a un químico le variaba la temperatura o la película tenía más tiempo que la anterior o la luz no tenía la misma intensidad… En cambio la era digital llegó para sacarnos todo eso de encima. ¿Y es que alguien pidió sacarse de encima eso? ¿Era tan engorroso o era parte misma del quehacer fotográfico? Concentrarse no sólo al exponer, sino también pensar mucho de antemano al elegir todas esas cosas que podían influir en el resultado final; entrar en un cuarto oscuro como quien accederá a la primera verdad revelada. Nostalgia. Virginidad perdida. Repasando la historia no encuentro un momento de tanto cambio en la historia de la fotografía: las exposiciones super estáticas con cámaras de placas móviles, las hermosas cajitas con fuelle, las reflex. Nunca la intervención de la vision humana volvió a alejarse tanto como con la llegada de las cámaras de fotos digitales. Si tal como fueron la primeras críticas, las fotografías no tenían el aura de las (¿otras?) obras de arte, ahora las dudas sobre la realidad de las imágenes que vemos son mucho más reconocibles: en su doble manera de entender esta palabra: visibles natural y racionalmente. Ahora en vez de decir de una foto "es una foto", volvemos a decir "parece una pintura". Los programas para tratamiento de imágenes son cada vez más inteligentes, y la creatividad está más al alcance de la mano que de la vista. Es decir, capturar imágenes de la realidad puede llegar a ser sólo un hobby, y como su peor parte, a estas alturas podemos "hacer las fotos" que querramos con sólo cortar/pegar y tratar una imagen con el programa informático que mejor manejemos. Los fotologs, páginas de fotógrafos o aficionados a la fotografía son hora tras hora menos creíbles. Las imágenes de los periódicos son cada vez (y cada vez peor) menos reales y más arriesgadas: pero menos creíbles. ¿Podríamos imaginar a Cappa o alguno de esos maestros editando sus fotos de guerra? ¿O a Arbus deformando cuerpos y coloreando sombras para lograr impresionar? Por eso cuesta tanto pasarse a la tecnología digital: por la mentira que la habita. Por el respeto a todos aquellos que metieron el lente en realidades ocultas para que la gente sepa lo que pasaba a miles de km de distancia suya, por la dignidad con la que trataron sus temas. Porque vivieron la fotografía como la oreja de Van Gogh a la pintura y ahora cualquier gil aprieta su gatillo fácil(mente) y otra tanda de no menos giles suspira la imagen que un siglo atrás hizo paralizar por el extrañamiento a su abuelita. Lo que importa no es lo que cuesta, sino lo que se siente. No quiero hacer apología del deslomarse para vivir bien, ni sudar la gota gorda para entender que el esfuerzo hace mejor o más grande situaciones o cosas. Pasa que a veces lo que se siente está tan inducido que si te das cuenta, lo sentís menos o te burlás. Ya dejás de sentirlo para racionalizarlo y el arte no ha tenido que ver con la razón necesariamente, hablando de Van Gogh y su oreja. No quiero que la gente tenga que saber a qué distancia los rayos del sol de la tarde le van a arruinar o a mejorar una imagen, pero tampoco me gusta que publiquen fotos como logros, cuando en cualquier catálogo de fotografía encontrarías cientos de ellas: fotos de moda, de objetos que parecen partes humanas y así miles de ejemplos. Fotos blanco y negro que en verdad vieron y sacaron en color y luego jugando les gustaron más como quedaban en b/n. Imágenes saturadísimas con la salvedad de que pasaron primero por la PC. Por casi 10 años anduve con una Nikon analógica con un lindo lente 28/80. Nos movimos bastante y obtuvimos buenos resultados. Creo no haberle sacado todo el jugo que aún tiene, en el placard donde quedó desde que me compré una de la misma marca y casi mismo cuerpo pero digital. El último tiempo con la historia de los laboratorios que empeoran en relación con el último rollo que le llevaste, no estaba sacando tantas fotos como quería. Pero, ¡ah! ahora tampoco estoy sacando tanto. He vuelto a ver fotos que saqué y no me gustaba el resultado para ver qué podía hacer por su hermana mayor, la nueva cámara. Hace maravillas, es cierto. Ahora puedo caminar y sacar fotos y no sentir que la deshonro. Siento la inmediatez de las fotos digitales como esa idea exactamente: ir por la vida dejando en la memoria de la cámara, los lugares por donde anduve. A diferencia de la analógica, que era como armar algo más formal, no una publicidad, más bien un corto, algo más serio. Pero hay algo a lo que todavía me niego: usar Photoshop. La D50 quedó en manual y la trato con el mismo respeto que a VeróNik, la N70. Le pido tanta ayuda como puedan darme sus displays y trato de visualizar de antemano según mi idea de la imagen que tengo enfrente y no dejarme llevar por la típica "la saco y de última la borro". (La D50 es reflex, no tiene previsualización.) Cada vez me voy sorprendiendo con las fotos de la D. Los colores son "digitales": es decir, el cielo de golpe es blanco y ya sabemos que eso no es así a no ser un hermoso día de pleno sol; el atardecer es Vanilla Sky y sabemos que eso un cuadro de Monet inspirado en el cielo que a veces se ve así, pero imaginación al fin como la informática: conocimiento aplicado. La posición de la cámara se acomoda en la PC sola, ¡sacala como quieras! La D te la muestra como el ojo te lo pide. El balance de blancos es increíblemente variable, entonces una imagen de algo verde iluminada con tubos flourescentes se torna en una imagen verdosa total. Un pez anaranjado y turquesa se vuelve una velador encendido. Una vela dentro de un hornito aromatizador, se ve como un hermoso destello de luz. La luna sobre un techo de vidrio, ilumina como en las películas. La niebla sobre la catedral platense hace creer que estamos en una peli de Bela Lugossi. Y ya saben: sin Photoshop. Fuimos la D y yo, y sí obvio el trípode nos ayudó y el duende hizo el aguante fumando en el frío de la noche. Para decir verdad, entrar en la era digital es un paso a dar tarde o temprano. Pero dejarse arrastrar con el cuento de mirá qué fotos saco, y no decir mirá que fotos "hago" es otra cosa. Ahora que lo pienso: no entiendo por qué no aceptar que el arte digital es bárbaro y super expresivo, pero no es fotografía. El arte digital está compuesto por ellas. Es un poco la idea que tengo yo de lo digital/inmediato como algo más pasajero, pero me parece que con las cartas sobre la mesa. El tiempo seguirá marcando los cambios y el acceso a más tecnología, desgraciada o afortunadamente. Quién sabe. | | Algunos Links Otros Links | | Contacto y créditos Equipos: Digital: Nikon D-50 | Lente Nikkor 18/55mm 1: 3,5 - 5,6 G ED. Analógico: Nikon N-70 | lente Nikkor AF-s 28/80mm 1: 3.5 - 5,6D, 0,5m / 1,7ft | filtros amarillo K2 | polarizador circular | flash 4000AF. Estenopeica: lata de 20 x 8 con esténopo del tamaño de la agujas más pequeñas para coser. Complementario: Exposímetro manual Gossen Lumasix: reliquia de los '60 | trípode 1.59 mts con 3 posiciones. Estoy en La Plata, Argentina. Podés contactarme en
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